Милена Милачич


“You are beautiful in your own strange way and not everyone knows what to make of it. Find someone who can see stars in your darkness and love you in all places like the moon ambivalent between the earth and the sun. Someone who won’t pick and choose the parts of you to love but love you whole.”Je Mariàmovich

About

desde niña, milena aprendió que la perfección no era una meta, sino un castigo con brillo. su madre, rígida como metal frío, la moldeó a golpes de exigencia y silencio. en su casa no había espacio para errores, ni para consuelo. solo para victorias. y aun así, nunca bastaba.su padre desapareció el día que ella nació. ni carta, ni explicación. se evaporó. su ausencia se convirtió en un hueco que nadie nombraba pero que lo invadía todo. su madre hablaba de él como si nunca hubiera existido, y tal vez, pensándolo bien, era más fácil así.las mañanas comenzaban con la alarma partiéndole los sueños. mientras otras niñas dormían envueltas en ternura, milena ya estaba estirando músculos adoloridos, apretando los dientes para no llorar. el entrenamiento era una penitencia disfrazada de disciplina. repeticiones, correcciones, más repeticiones. su cuerpo dejó de ser suyo para volverse un instrumento: preciso, agotado, hermoso y roto.la sonrisa de su madre —cuando aparecía— era un espejismo: breve, casi cruel, como si dijera “esta vez no fallaste”, pero dejara claro que la próxima vez, probablemente sí lo harías.su hermano, cinco años mayor, era una bomba sin control. violento, impredecible. las peleas eran físicas, a veces tan intensas que milena terminaba con moretones en lugares donde nadie miraba. su madre no intervenía. para ella, él siempre tenía razón. milena debía quedarse callada. resistir. no provocar.la adolescencia no fue un alivio. fue un incendio. sentía demasiado y no sabía dónde ponerlo. el amor era una ruleta rusa, y las relaciones, refugios que se incendiaban apenas entraba. idealizaba a los demás como si pudieran salvarla, pero apenas sentía que alguien se alejaba, lo arruinaba todo antes de que pudieran dejarla. tenía miedo al abandono, así que abandonaba primero. empujaba antes de ser empujada. mordía antes de ser herida.y un día, todo estalló.no fue una pelea cualquiera. fue algo más sutil, más turbio. una compañera insinuó que milena había manipulado su rutina. solo una frase, casi al pasar. pero algo dentro de milena se quebró. lo que nadie sabía era que ya llevaba semanas saboteando a otras chicas en secreto. nada que pudiera matarlas. pero sí hacerlas caer. una venda mal colocada. una colchoneta movida un par de centímetros. una cuerda deshilachada. lo suficiente para hacer daño. lo justo para sentirse por encima. era la única forma que conocía de ser vista.lo hacía porque, en el fondo, si alguien más fallaba, ella sentía que valía algo. si otra sangraba, su herida tenía sentido.la última vez, una de las chicas cayó mal desde la barra. fractura de muñeca, contusión en la clavícula. nada letal, pero suficiente para abrir una investigación. revisaron las cámaras. todo quedó claro. no hubo gritos, ni juicio, ni compasión.la expulsaron sin ceremonia. sin redención. nadie preguntó por qué lo hizo. nadie quiso saber. solo una chica menos en el equipo. una historia que no valía la pena contar.su madre no gritó. no lloró. ni siquiera se molestó en fingir sorpresa. solo la miró como si siempre hubiese sabido que milena era una falla esperando ocurrir.y, como quien decide tirar una planta marchita, la mandó a vivir sola a nueva york.“necesitas aprender a valerte por ti misma”, dijo. pero no era eso. era castigo. era exilio. era el acto final de una madre que nunca la quiso como hija, solo como reflejo. y ahora, el reflejo estaba roto.milena llegó a nueva york con una maleta, una dirección de un cuarto alquilado, y la sensación de estar flotando dentro de su propio cuerpo. no conocía a nadie. no sabía qué quería. no tenía un plan, ni una meta, ni siquiera rabia.solo un vacío que sonaba como eco.la ciudad era inmensa y ajena. los días pasaban como sombras largas, y las noches eran más ruidosas dentro de ella que fuera. nadie la controlaba ya, pero eso no significaba libertad. significaba que no había nadie para detenerla.y eso también podía ser una forma de autodestrucción.

EXTRA

BIRTH NAME. milena lena milachich
PRONOUNS. she/her.
BIRTH. 20 de noviembre del 2004.
SUN SIGN. escorpio.
MOON SIGN. cancer.
RISING SIGN. capricornio.
VENUS SIGN. escorpio.
AGE. 21 años.
NATIONALITY. serbia.

this account contains sensitive topics such as violence, blood, drama, mental disorders, and extreme emotional situations. the content is focused on building complex and dark stories, which may not be suitable for all audiences.if you choose to interact, i’ll be happy to share this universe with you. :)